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sábado, 14 de abril de 2018

Sandy




Sandy es una isla inexistente supuestamente ubicada en el Océano Pacífico Sur, en aguas territoriales francesas, entre Australia y Nueva Caledonia.

La isla aparecía en todos los mapas desde hace muchos años hasta que finalmente, en el año 2012, se descubrió que no existía.
En Google Earth figuraba como una isla de considerables proporciones, con forma lenticular alargada con algo más de 30 kilómetros de largo por cinco de ancho.
En 2012, una expedición científica de la Universidad de Sídney, recorrió la zona y concluyó que la isla no existía.




BALSAS DE PIEDRA PÓMEZ

Una de las especulaciones a la que se ha llegado después de comprobar que la isla no existe es que podría haber sido una balsa gigante de piedra pómez. Estas balsas de piedra pómez se forman cuando la lava volcánica se enfría muy rápidamente, atrapando gas en el interior y creando rocas ligeras que pueden flotar. Se cree que los vientos y las corrientes oceánicas superficiales en la zona se combinan para canalizar las balsas de piedra pómez por la zona entre Fiji y Nueva Caledonia en su camino a Australia.




LA ISLA EN MAPAS

La primera vez que existieron registros de la Isla Sandy fue en 1876 cuando supuestamente fue descubierta por la tripulación de un barco ballenero llamado Velocity, dirigido por J.W. Robinson.
Más tarde, la isla fue mencionada por primera vez al Ministerio de Marina Británico en 1908.
La Isla de Sandy aparece en un mapa de 1908 que se encuentra en el museo de Auckland.
El Servicio Hidrográfico Francés, asegura haber visto la isla en numerosas ocasiones, hasta 1979 que dejaron de verla.
Futuras expediciones no lograron encontrarla, por lo que fue borrada de los registros hidrográficos oficiales.
A pesar de eso, algunos mapas erróneos llegaron a las bases de datos digitales utilizadas por la Base Mundial de Datos de la Costa desarrollada por el Ejército de los Estados Unidos.
El error de la Isla Sandy ocurrió durante la conversión de mapas de papel a digital.








sábado, 9 de septiembre de 2017

Ferdinandea

Situación de la isla de Ferdinandea en el Mediterráneo

Ferdinandea es una isla sumergida en el Mar Mediterráneo.

Se trata de una isla volcánica que forma parte del volcán submarino Empédocles y que se sitúa a 30 kilómetros de la isla italiana de Sicilia.
Actualmente, es un monte submarino cuya cima está solo a unos 8 metros por debajo de la superficie del mar.
La erupciones del volcán Empédocles lo elevaron por encima del nivel del mar varias veces antes que la erosión lo sumergiera de nuevo.




UN POCO DE HISTORIA

Las referencias más antiguas sobre erupciones en la zona de Ferdinandea se remontan a la primera guerra púnica. Parece que el volcán salió a la superficie de nuevo otras dos veces en el siglo XVII y siglo XIX.
La última aparición se remonta a 1831, cuando las erupciones hicieron que se elevase hasta 65 metros sobre el nivel del mar, creando una isla de 4 km².
Karl Hoffman, que estaba de visita en Sicilia, fue el primer ser humano en desembarcar en la recién aparecida isla.
Sería Gran Bretaña, quien controlaba a la isla de Malta, la primera nación en reivindicar la soberanía colocando allí su bandera.
Fernando II de Borbón, rey de las Dos Sicilias, envió varios navíos con el fin de reivindicarla y denominándola "Isla Ferdinandea".
Francia también la quiso hacer suya, poniendo en ella su bandera y denominándola "Isla Julia".
España también quiso tomar parte de esa ambición aunque ni siquiera llegó a desembarcar.
Más tarde, después de cinco meses desde su aparición, la isla volvió a descender bajo la superficie eliminando todas las tensiones diplomáticas.
Después de la erupción de 1863 no se volvió a hablar de la isla durante más de un siglo.
En 1925, su cima descendió hasta los 25 metros bajo el nivel del mar.
En 1980, un avión estadounidense bombardeó el volcán al creer que se trataba de un submarino libio.



Ferdinandea en un grabado inglés de 1831

FERDINANDEA EN EL SIGLO XXI

En 2002, un aumento de la actividad sísmica en la zona de Ferdinandea condujo a los volcanólogos  a especular sobre una eventual erupción y una reaparición de la isla. De hecho, la cima del volcán en 1999 estaba a 8 metros bajo el nivel del mar y en 2002 a tan solo 5 metros.
Varios artículos de la prensa británica e italiana vuelven a poner de actualidad las diferencias diplomáticas.
Los buceadores italianos, de la mano del entonces Primer Ministro italiano Silvio Berlusconi, colocaron una bandera y una placa de piedra donde se lee: "L´isola Ferdinadea era e resta dei Siciliani".
Actualmente no se registra ninguna actividad volcánica y la cima sigue a 6 metros bajo el nivel del mar.



Gráfico sobre la isla de Ferdinandea

CURIOSIDADES

Tan extraña como la isla sumergida es la existencia de unos sellos, joyas de coleccionismo filatélico, que la Italia unificada estampó a principios del siglo XX y que hoy son una rareza que ha adquirido un valor importante entre los amantes del mundo de los sellos.




LITERATURA

La historia de las apariciones de la isla Ferdinandea inspiró a muchos escritores.

.- James Fenimore Coper, escribió "El cráter", una novela publicada por primera vez en 1847.

.- Alejandro Dumas, escribió "El Spéronate", novela publicada en 1842 en la que el escritor habla de su extraordinaria aventura de amor con la cantante Caroline Ungher.

.- Julio Verne, escribió las novelas "Las grandiosas aventuras del maestro Antifer", "El Canciller" y "Los Hijos del Capitán Grant".








sábado, 22 de abril de 2017

Krakatoa

Mapa de Krakatoa antes de 1883

Krakatoa fue una isla, situada en el Océano Índico y perteneciente a Indonesia.

Krakatoa, situada en el Estrecho de Sonda, entre las islas de Java y Sumatra, era una isla con tres conos volcánicos.
En mayo de 1883 comenzó una serie de erupciones que continuaron hasta el 27 de agosto de ese mismo año, cuando una gran explosión destruyó parte de la isla.



Estrecho de la Sonda

Situación de la Isla de Krakatoa

KRAKATOA ANTES DE LA GRAN EXPLOSIÓN

Antes de la erupción de 1883, Krakatoa estaba constituida por nueve kilómetros de largo y cinco de ancho.
La isla tenía tres cono volcánicos: Rakata, de 823 metros, Danan, de 445 metros y Perboewatan, de 122 metros de altitud. Danan pudo haber sido, por sus características, un volcán gemelo.
Krakatoa estaba sobre la zona de subducción eurasiática y la placa indoaustraliana, donde los límites emprenden un cambio agudo de dirección.



Dibujo de la erupción de 1883


ERUPCIÓN Y EXPLOSIÓN

Las primeras erupciones vaciaron parcialmente la cámara de magma, permitiendo la entrada de nuevo material a temperaturas muy superiores. En el proceso se generaron gases que incrementaron la presión en la cámara del magma de manera incontrolable, lo que se sumó al efecto de la mezcla entre el magma reciente y el ascendente. La combinación desató energías de un gran cataclismo.
La mayor de las explosiones desató una energía de 200 megatones, es decir, 10.000 veces más poderosa que la bomba atómica de Hiroshima.
Fue percibida en un 10% del globo terráqueo, viajando hasta la isla de Madagascar y Australia (una distancia entre ellas de 7.600 kilómetros).
Los tsunamis siguientes a la explosión alcanzaron 40 metros de altura matando a un total de 36.417 personas. No hubo supervivientes entre los 3.000 habitantes de la isla de Sebebi, a unos 13 kilómetros de Krakatoa. Los flujos piroclásticos mataron alrededor de 1.000 personas en la costa de Sumatra, a unos 40 kilómetros de Krakatoa.
Las áreas de Banten de Java y el Kampong sobre Sumatra fueron devastadas. Se encontraron más tarde grupos de esqueletos humanos sobre balsas de piedra pómez volcánica florando sobre el Océano Índico, que llegaron hasta la costa oriental de África, incluso un año después de la erupción.
La ceniza de la explosión alcanzó los 80 kilómetros de altitud y viajó por la superficie del mar.




La historica erupcion del Volcan Krakatoa

TSUNAMIS

Incluso en lugares tan distantes como Sudáfrica, los barcos se mecieron por los remanentes de los tsunamis y se encontraron cuerpos de víctimas flotando en el océano durante semanas después del acontecimiento.
El tsunami que acompañó la mayor de las erupciones fue supuestamente provocado por flujos piro clásticos gigantescos que entraron en el mar.
Cada una de las cuatro explosiones estuvo acompañada de flujos piro clásticos masivos, resultado del derrumbamiento gravitacional de la columna de erupción.
Como consecuencia, varios kilómetros cúbicos de material volcánico entraron en el mar, desplazando igual volumen de agua de mar.



La isla de Krakatoa antes y después de la erupción


ANAK KRAKATAU

En 1927 comenzaron nuevas erupciones volcánicas en el fondo del mar, de las que surgió una nueva isla en el mismo lugar, conocida por los lugareños como Anak Krakatau ("Hijo de Krakatoa").
Esta isla superó la superficie del mar en 1928 y, en 1973, ya alcanzaba una altura de 190 metros. Sigue creciendo a razón de unos cinco metros por año.
La isla está deshabitada.
Algunos geólogos aseguran que Anak Krakatua sufrirá una gigantesca erupción en el futuro, quizás con la misma fuerza que el volcán anterior.



Anak Krakatoa

Cono volcánico de Anak Krakatoa enmedio de las tres islas

El Anak Krakatau ('Hijo del Krakatoa')

EFECTOS GLOBALES DE LA ERUPCIÓN DE KRAKATOA

La erupción oscureció el cielo de todo el mundo durante años y produjo espectaculares puestas de sol en todo el globo durante varios meses.
El 2004, un astrónomo propuso que el cielo rojo ensangrentado mostrado en la pintura "El grito" (1893) de Edvard Munch es también una precisa representación del cielo sobre Noruega después de la erupción.
La erupción también produjo un anillo de Bishop (halo difuso marrón o azulino) alrededor del Sol diariamente y una luz púrpura volcánica en el crepúsculo.



El Grito, de Edvard Munch 

Mapa de Krakatoa como es hoy en día

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domingo, 31 de julio de 2016

La Concepción


La Concepción es una isla submarina situada en el Océano Atlántico y ubicada al noroeste de Lanzarote (Islas Canarias), a unos 75 kilómetros de la isla de Alegranza.

La Concepción fue la novena isla del archipiélago canario durante milenios pero más tarde se la tragó el mar.



Ejemplar de Scorpaena maderensis (cabracho o rascacio) en La Concepción

Esta elevación submarina parte de una profundidad de 2.000 metros hasta los 150 metros de profundidad en su cima. Su relieve, junto a las corrientes marinas, crean un fenómeno de afloramiento en el que las aguas profundas cargadas de nutrientes ascienden.
Estos nutrientes elevan la productividad de la zona, atrayendo a numerosas especies como cetáceos, tortugas marinas, tiburones o aves marinas en busca de alimento.
Esta montaña submarina es la mayor de toda la región de Canarias.




LA NOVENA ISLA CANARIA

La Concepción fue una isla donde la naturaleza se tomó 18 millones de años para formarla. Sólo la isla de Fuerteventura es más antigua en las Islas Canarias que La Concepción. Pero la propia naturaleza sólo le concedió unos pocos periodos de vida como isla.





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Isla de San Borondón


domingo, 2 de agosto de 2015

San Borondón

                                            Mapa de la Isla de San Borondón, de D. Pedro Agustín del Castillo


San Borondón es una isla irreal o fantasma que estaría situada en el Océano Atlántico, formando parte del archipiélago canario y perteneciente a España.
La isla se localizaría al oeste del archipiélago, a 550 kilómetros de El Hierro y a 220 kilómetros de La Palma. Otros dicen que la isla de San Borondón estaría situada directamente entre las islas de La Palma, La Gomera y El Hierro.

San Borondón mediría 480 km de largo de norte a sur y 155 km de ancho, formando hacia el medio de ésta una considerable concavidad y elevándose por los lados en dos montañas muy eminentes.

Existen abundantes representaciones cartográficas en las que, a través de los siglos, aparece la isla de San Borondón. Hay relatos desde siglos que narran la aparición de la isla, de la visión de muchos testigos y de su posterior desaparición, mientras que otras personas atribuyen la extraña aparición a alguna acumulación de nubes  en el horizonte o a un fenómeno de espejismo.

La isla de San Borondón, convertida hoy en leyenda popular en las Islas Canarias, sería una isla que, desde hace siglos, aparece y desaparece o se esconde tras una espesa capa de niebla o nubes. 



                                                    Mapa de las islas de San Borondón, La Palma y El Hierro


UN POCO DE HISTORIA

Ya los autores de la Grecia clásica hablaban de ella, llamándola Isla de San Brandán y así es como se plasmaba en las cartografías medievales.
En el Tratado de Alcaçovas suscrito entre España y Portugal en 1479 para repartirse territorialmente el Atlántico, especificaba claramente que la Isla de San Borondón pertenecía al Archipiélago Canario.
La leyenda de San Borondón llegó a adquirir tal fuerza en Canarias que durante los siglos XVI, XVII y XVIII se organizaron expediciones de exploración para descubrirla.
En 1953, el periódico ABC anunciaba en titulares el avistamiento de la misteriosa "Isla Sirena" al noroeste de El Hierro.
En 1958, nuevamente el periódico ABC se hace eco de la isla titulando: "La isla errante de San Borondón ha sido fotografiada por primera vez".
Pese a que hoy en día parece no haber dudas sobre su inexistencia, pues diferentes técnicas científicas han demostrado que únicamente son siete las Islas Canarias, más la isla de La Graciosa, San Borondón continúa despertando interés en el mundo académico y artístico.



                                 Situación de la Isla de San Borondón en un mapa francés de 1707



                                            Imagen de la isla fantasma de San Borondón


                                Imagen de la Isla de San Borondón captada por Manuel Rodríguez Quintero en 1957


AQUELLOS QUE VISITARON SAN BORONDÓN

Hay algunos que aseguraron haber estado en San Borondón aunque nunca hubo pruebas sobre ello.

El portugués Pedro Vello relató que en cierta ocasión, en la ruta del Brasil, hallándose cerca de las Islas Canarias, los vientos le obligaron a buscar refugio en San Borondón, donde desembarcó junto a otros marineros de Setúbal y descubrió unas enormes huellas de hombre. Se encontraban explorando la isla cuando se levantaron vientos huracanados. Pedro Vello llamó a sus hombres, pero al no obtener respuesta y temiendo perder su barco, volvió a él en la chalupa dejando allí para siempre a los dos marineros.

El canario Marcos Verde dijo haberse topado con la isla fantasma al regreso de la ruta de la Berbería. Bajó con su tripulación a tierra y la recorrió, sin encontrar rastro humano, antes de volver a bordo cuando cayó la noche.



                              Isla de San Borondón por Pedro Agustín del Castillo y Vergara, de 1731



                                                              San Borondón sería una isla volcánica


LA LEYENDA DE LA BALLENA

El nombre de San Borondón deriva del abad San Brandón, monje escocés que estuvo y predicó en la isla de San Borondón.
Aquel santo monje, pensando abandonar su monasterio, supo que en el océano había ciertas islas extremadamente deliciosas y habitadas por infieles. Deseando disfrutar el sosiego de este retiro y promover la conversión de aquellas gentes, tomó la resolución de embarcarse hacia aquel lugar. Después de una larga travesía, llegó el día de Pascua y, como esta festividad excitase vivamente en sus ánimos la devoción y el deseo de celebrar los sagrados misterios, puesto en oración, pedía a Dios la gracia de surgir en alguna tierra para tener aquella satisfacción; el Señor oyó los votos de su siervo y dispuso que en medio del mar apareciese repentinamente un isla, donde, sin pérdida de tiempo, desembarcó. Después de haber erigido un altar celebró el santo sacrificio de la misa, volviendo a tomar embarcación y hacerse a la vela. Cuál no sería su asombro cuando más tarde supo que donde había desembarcado no era una verdadera isla, sino en realidad, había sido una monstruosa ballena que desapareció al instante.



                                              Isla de San Borondón pintada por Jorge Beda



                                                       San Brandón, celebrando misa encima de una ballena


EDWARD HARVEY, DESCUBRIDOR DE SAN BORONDÓN

Edward Harvey fue uno de los naturalistas más inquietos del siglo XIX, pero debido a sus particulares circunstancias y los acontecimientos que rodearon su existencia, nunca fue reconocido por la sociedad científica. Publicó su tratado "Flora desconocida de la costa africana" en 1861. Sus trabajos sobre Madeira y Canarias nunca vieron la luz y sus escritos sobre los territorios desconocidos han permanecido en el anonimato.
En 1862 se supone que emprendió un periplo que lo llevó hasta las Islas Canarias. Desde entonces, la idea de ir en busca de la enigmática Isla del Poniente se convirtió en uno de sus objetivos prioritarios.
Las crónicas cuentan que en 1865 contrató una tripulación y habiendo fletado un pequeño barco, partió del puerto de Santa Cruz de Tenerife hacia lo desconocido. Una tormenta le hace arribar a un territorio inexplorado que recorre tomando fotografías, realizando bocetos y dibujando croquis que se llevaría luego a Londres a fin de elaborar una memoria de lo que él mismo definió como "El gran descubrimiento".



                                        Edward Harvey, descubridor de la Isla de San Borondón



                               Animales descubiertos por Edward Harvey en la Isla de San Borondón



                                     El barco de Edward Harvey fondeando en la Isla de San Borondón en 1865


SAN BORONDÓN Y LA MÚSICA

Los Sabandeños son una Agrupación de Música Popular Canarias, nacida en 1965 en las Islas Canarias. Son los máximos exponentes de la música tradicional de las islas y el grupo canario más reconocido a nivel internacional. Se hicieron especialmente populares por sus actuaciones con Mª Dolores Pradera.
En 1980 editaron el disco "San Borondón".



                                            Mapa de las Islas Canarias con la isla de San Borondón a la izquierda


EL REINO DE SAN BORONDÓN

Existe en internet un lugar llamado El Reino de San Borondón, donde la isla de San Borondón, junto con el resto de las islas de la Macaronesia, formarían un Reinado.

Ellos piensan que no es tarea fácil definir San Borondón, ya que podría decirse que es una isla y un reino mágico. Se trata de adentrarse en el territorio de los sueños, en la geografía de los visionarios, en el lugar de los elegidos.

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